La división de España en derechas e izquierdas es una falsedad, la gran mentira que los partidos políticos utilizan para dividir el país en dos bandos, para implicar a los ciudadanos en la batalla por el poder y para conseguir votos y privilegios.

Más auténticas que la división "izquierda-derecha" son las que separan a los demócratas de los totalitarios, a los que aman a España de los que la odian, a los que quieren la unidad de España de los que quieren romper la nación. Hasta la división entre constitucionalistas y anticonstitucionales es más seria y sólida que la que separa a las derechas y las izquierdas, dos bandos alimentados con odios, rencores, división y enfrentamiento desde los partidos políticos.

Existen muchas otras divisiones más auténticas y serias que la que separa a las derechas de las izquierdas, como las de ricos y pobres, viejos y jóvenes y empleados y desempleados, pero a los políticos solo les interesa la que enfrenta a los ciudadanos en dos bandos del espectro político, sólo porque esa separación les beneficia.